jueves, 30 de agosto de 2012

EL TSUNAMI DE CÁDIZ Y LA ATLÁNTIDA

El Tsunami que arrasó las costas de Huelva y Cádiz, en 1755, se puede volver a repetir, pero ¿estamos preparados para resistirlo?

El mundo acaba de ser testigo una vez más de las fuerzas que la geología puede desencadenar y las terribles consecuencias que acarrean para los seres humanos. Esta vez ha sido en Japón, que después de un terremoto de tremenda intensidad, le ha seguido un tsunami que ha arrasado la costa oriental del archipiélago nipón. Ni siquiera un pueblo acostumbrado y realmente preparado para estos fenómenos naturales  ha sabido salir indemne de las fuerzas desatadas de la naturaleza.

Hay que decir que cuando se produce un terremoto en el mar, el peligro para las poblaciones costeras llega en forma de una serie de olas de una fuerza imparable, lo pudimos ver en Indonesia (2004), en Chile (2010) y ahora en Japón (2011), pero estas olas recorren miles de kilómetros, amenazando a las costas de muchos países.

Las medidas de alerta que se están implantando en todo el mundo no han sido suficientes para evitar la pérdida de vidas humanas y nunca lo serán para evitar los daños materiales, aparte la predicción de terremotos no es una ciencia exacta y parece imposible que sepamos a ciencia cierta y con suficiente tiempo como para tomar las medidas necesarias, dónde y cuándo se va a producir un terremoto.

Ahora bien, hace 255 años, el 1 de noviembre de 1755 a las 9.20h, se produjo un sismo aproximadamente de grado 9 en la Escala de Richter a unos 200 kms del Cabo de San Vicente, en el extremo sur de Portugal.

El sismo fue seguido por un maremoto y un incendio, causando la destrucción casi total de Lisboa. Dicho terremoto duró entre 3 y 6 minutos, produciendo grietas gigantescas de 5 mts de ancho que se abrieron en el centro de ciudad. Los supervivientes, que huyeron a los muelles en busca de espacios abiertos, pudieron observar como el agua retrocedió, revelando el lecho del mar cubierto de restos de cargar caída al mar, además de viejos naufragios. 

Cuarenta y cinco minutos después del terremoto, tres tsunamis de entre 6 y 20 mts., engulleron el puerto y la zona del centro, subiendo aguas arriba por el río Tajo.

Desplazamiento del Tsunami
En Cádiz el tsunami, alcanzó los 15 mts de altura. En Madeira subió 4 mts y en Oporto 1 mt. En Ceuta, Cornualles y Gibraltar fueron 2 mts.

La única consecuencia positiva del terremoto fue la conformación en la costa de Huelva de una isla donde tras estos sucesos se fundó la ciudad de Isla Cristina.

Atendiendo a datos históricos tomados desde el 800 a.C., se ha determinado el "Periodo de Retorno" de este tipo de terremotos en la zona es de 450 años, por lo que podría voverse a producir uno similar al de 1755, en el 2205.

Si un sismo como el de 1755 ocurriese en la actualidad los efectos serían devastadores, debido a la concentración urbanística en las zonas costeras de Cádiz y Huelva, lo que elevaría las muertes a números desorbitados, ya que no daría tiempo a realizar una evacuación.


Según este texto de la Enciclopedia Americana, habla de ciudades como por ejemplo Conil, a la cual se destruyo parte de la Torre de Castilnovo, veamos a continuación algunas imágenes.

POSIBLES EPICENTROS DEL TERREMOTO (1755)














POSIBLE COTA DE LA OLA TIERRA ADENTRO
En esta imagen hay que observar donde esta la Torre de Castilnovo. (Autor de esta imagen: Luis Luque, Caridad Zazo y otros autores).
Dos enclaves, donde a pesar del tiempo transcurrido, 255 años, permanecen vírgenes del acoso inmobiliario, uno sería, La flecha costera de Los Toruños (Valdelgrana) y el otro sería La Playa de Castilnovo, donde encontramos lo que a modo símil moderno sería una de las zonas cero del tsunami en la costa de Cádiz: Un antiguo poblado de nombre Conilete en las inmediaciones de la Torre de Castilnovo que según la tradición oral fue engullido por el mar. 

RUINAS DE COLINETE
Las ruinas de este poblado aún son visibles aunque gran parte de sus ruinas sirvió durante años para que los vecinos del Palmar construyeran sus casas. El recinto amurallado de la torre de Castilnovo desapareció así como las distintas edificaciones entorno a ella.

TORRE CASTILNOVO
Solo sobrevivió al tsunami la actual Torre de Castilnovo, único testigo vivo de aquel suceso histórico que sobrevino un día de noviembre de 1755 en la siempre tranquila costa de Conil de la Frontera.



RUINAS FORTALEZA TORRE DE CASTILNOVO











RUINAS FORTALEZA TORRE DE CASTILNOVO
Llegar al antiguo poblado de Conilete, o más bien a sus 4 piedras es fácil. Solo esperemos que la Torre de Castilnovo, este mucho tiempo en pie evitando asi resorts y complejos turísticos. Por eso es un reclamo más que suficiente para llegarse al lugar donde hace mas de 255 años el mar saltó los muros de su antigua fortaleza. 

LA ATLÁNTIDA
Ahora bien, buscando información sobre este tsunami, encontré que el Jefe Investigador Richard Freund Reuters y su equipo de investigadores afirman que la ciudad de La Atlántida fue arrasada por un tsunami.

Si, La Atlántida, ese continente perdido que describiera Platón y que supuestamente desapareció tras un gran cataclismo, podría estar en España, según una investigación que comenzó hace cinco años con unas fotos satelitales.

JEFE INVESTIGADOR RICHARD FREUND REUTERS
Según el filósofo de la antigua Grecia, la Atlántida se situaba en algún punto en el extremo del Mediterráneo, frente a las Columnas de Hércules, lugar atribuido al Estrecho de Gibraltar que señalaba el límite del mundo conocido, y les descrita como una isla más grande que Libia y Asia juntas. A lo largo del tiempo, científicos y aficionados a la arqueología han reclamado haber encontrado la Atlántida. 

Entre ellos se contó recientemente un ingeniero aeronáutico del Reino Unido, Bernie Bamfordm quien en 2009 dijo haberla encontrado utilizando el buscador Google Ocean, parte de Google Earth y que resultó ser un mapa del suelo oceánico.

LA ATLÁNTIDA
Pero después de dos años de investigación, el equipo del profesor Richard Freund, cree haber localizado la isla perdida, pero no en alta mar o sus profundidades, sino en el Parque Nacional de Doñana, en la provincia de Cádiz.

Richar Freund asegura que han descubierto un patrón geológico que no suele encontrarse en la naturaleza, ya que explica a su vez que la estructura y la disposición de las grandes rocas detectadas demuestra que ha habido intervención del hombre y podrían ser los restos de la antigua isla.

Según contó Freund, en 2003, un equipo de científicos alemanes, descubrió en unas imágenes satelitales del Mar Mediterráneo, unas estructuras rectangulares y varios anillos concéntricos que coinciden con las descripciones de la isla del filósofo griego en sus escritos "Timeo" y "Critias".

Usando la descripción de Platón como guía y las fotografías satélite de lo que parece que es una ciudad sumergida justo al norte de Cádiz, Freund y el equipo internacional trató de localizar esa isla, la cual tenía 925 metros de diámetro y estaba rodeada por varias estructuras circulares, algunos de tierra y otros de agua. Para determinar las coordenadas exactas de la isla, que según los historiadores fue sepultada bajo el agua por una gran inundación provocada por un tsunami, han utilizado una combinación de tecnología submarina, radar de profundidad del suelo y cartografía digital.

LA ATLÁNTIDA

El equipo de arqueólogos e historiadores dirigido por Freund se centró en las mediciones terrestres y marcaron el lugar dónde excavar, hicieron análisis con carbono y confirmaron que en las capas correspondientes a la Edad de Bronce hay señales de que hubo una violenta tormenta o un tsunami en la zona. Otro de los equipos, liderado por los profesores de la Universidad de Huelva (España), D. Juan Antonio Morales y Claudio Lozano, se centró en la medición de las formaciones geológicas que podrían pertenecer a la zona de la antigua bahía de Tartesos.

LA ATLÁNTIDA
Además, los análisis de radiocarbono hechos en Madrid y en Miami (Florida) indicaron que la fecha límite para que hubiera habido un asentamiento en el parque nacional de Doñana es el 2.500 a.C., que coincide con la aproximación hecha por los historiadores. Científicos alemanes apuntaron en su investigación que podría ser que los griegos confundieron el vocablo egipcio para costa y lo tradujeran como isla al transmitir la historia a las generaciones siguientes, lo que confirmaría este descubrimiento.

Richard Freud señala que D. Jorge Bonsor, quizás el arqueólogo más importante de España de principios del siglo XX, ya estuvo buscando en la década de 1920 en el parque de Doñana, la Atlántida por lo que éste era un lugar famoso para buscar un sitio famoso.


A continuación el programa de investigación de National Geographic que recrean el descubrimiento de La Atlántida.


Fuente: lamentiraestaahifuera, druta.wordpress, radiotierraviva.blogspot

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