sábado, 4 de agosto de 2012

ISLA SKYE, PARA PERDERSE

La isla de Skye y el resto de Hébridas de las Highlands.

ISLA SKYE (FARO NEIST POINT)
Allí donde las Higlands se asoman al Atlántico, las islas Hébridas emergen con su particular escenografía, confirmando la ilimitada capacidad de seducción de Escocia. De todas, Skye, es especialmente espectacular, la llamada "Isla de la Bruma", encarna un baño de verdes colinas estriadas por los azules de rías y lagos marinos (lochs), además de una interminable sucesión de acantilados y bahías

CASTILLO DUNTULM
El faro de  Neist Point, en la foto de arriba, data de 1909 y es el lugar más occidental de la isla y uno de los mejores para ver ballenas.

Las ruinas del castillo Duntulm, en el montículo de la izquierda, son el testimonio de los clanes escoceses, cuyo poder estuvo vigente hasta el siglo XIX.

ISLA SKYE (CUILLINS)
Acceder por el puente de Kyle of Lochals, hasta su inauguración en 1995, el ferry era el único modo de llegar a la isla, no es solo la vía más rápida, sino la oportunidad de contemplar el castillo de Eilean Donan. Esta mansión del siglo XIII, emplazada sobre un monticulo asomado a un lago, es una de las imágenes más icónicas de Escocia.

PORTREE
A 17 kilómetros, la población de Kyleakin, ofrece el primer contacto con la isla y marca el inicio de la ruta que, a través de las montañas Cuillins, toma rumbo hacia Portree, la capital isleña. La climatología suele ser muy voluble en verano, y el mal tiempo puede transformarse en un día claro con pasmosa rapidez. Es entonces cuando las Cuillins se divisan desde cada una de las peninsulas de la isla como una gran cordillera de 77 kilómetros de longitud, a la que se denomina la mayor concentración de cumbres del Reino Unido.

Su sectro más escarpado, el Black Cuillin, tiene el pico más alto con 992 mts (Sgurr Alasdair) y que fascina a los escaladores desde tiempos victorianos, mientras que los senderistas hallan un terreno más accesible entre los cerros de granitos del Red Cuillin.

RUTAS PARA VER FAUNA
Portree es la coqueta capital enclavada en el nordeste y construida en torno a un puerto natural con casas de colores que siguen su trazado por cuestas empinadas. Las barcazas de la bahía surten los menús de un ramillete de restaurantes en los que también puede degustarse el pescado más popular de Escocia, el Salmón, que es criado en las piscifactorías de la isla.

La localidad concentra la principal oferta de excursiones en barco para ver leones marinos, aves y delfines, además de recalar en las cercanas islas de Raasay y Rona.

LAS RAICES DE SKYE
El cristianismo, los clanes y el whisky, son tres elementos de gran arraigo en la cultura de las Hébrida. La huella del sistema de clanes escocés, que dominaron las islas durante más de cinco siglos, tiene su máximo exponente en el castillo de Dunvegan, en el norte. En el sudoeste se erigen las ruinas de una de las primeras iglesias cristianas en las islas, Kilchrist o Cill Chriosd, un lugar de culto que se remonta al siglo VII.

Si decidimos ir a los acantilados del norte estaríamos en el punto neurálgico para iniciar la aventura de la península septentrional de Trotternish. Desde la ciudad de Portree parte una carretera circular con panorámicas que incitan constantemente a detener el coche y pasear. Apenas iniciado el recorrido en el sentido inverso a las agujas del reloj, sobresale la solitaria roca The Old Man Storr (55 mts), frente al conjunto de extrañas formaciones rocosas fruto de la erosión de una meseta. Le sucede en la franja costera el acantilado Kilt Rock, cuyo nombre se inspira en las líneas y cuadros horizontales formados por los estratos de basalto, tan similares al estampado del kilt, la típica falda escocesa.

CROFTS
El cercano pueblo de Staffin se abre a una bonita bahia, en una zona donde los croft, que son casitas con techo de paja que integran el Skye Museum of Island Life, y nos adentran en el modo de vida rural que predominaba en la isla hace más de cien años. Los crofts se alquilan  pero una de las primeras cosas que se detecta es que aunque los isleños se comuniquen en inglés su lengua gaélica sigue predominando en el día a día.

Staffin Bay conduce al único camino accesible a la meseta volcánica de Quiraing, en la punta de la península. El recorrido de más de seis kilómetros desemboca en un área geológica con riscos en forma de almenas (The Prison), la esbelta y nunca  escalada Aguja y el prado The Table. Desde el flanco norte del Quiraing, las ruinas de la fortaleza de Duntulm rememoran el pder del clan McDonald sobre la ruta hacia las Hébridas Exteriores, que se distinguen a lo lejos.

La exuberancia de Skye tiene su contrapunto en la geografía a pirmera vista austera de Harris y Lewis.

ISLA DE LEWIS
Es la isla vecina del noroeste, donde el accidentado paisaje del sector oeste contrasta con los páramos de turba del norte y las dunas de la costa. Sus mayores atractivos son los riscos y las cascadas de la costa oeste, unidos a la fascinante huella de la prehistoria.




CALLANISH
Los megalitos del Callanish (Standing Stones), que son trece monolitos dispuestos en circula que fueron transportados a la isla entre el 3000 y el 1500 a.C. 







DUN CARLOWAY
Otro lugar de esta isla son las ruinas de Dun Carloway, que, sobre una colina, insinúan el perfil de las broch, torres construidas durante la Edad de Hierro

En la Isla de Lewis hay una carretera que franquea el macizo fronterizo que la separa de su hermana meridional, la Isla de Harris.


Esta Isla es conocida porque en sus comercios y talleres puede adquirirse el cládico tweed (tejido escocés de lana jaspedada), aunque nunca en domingo, porque al ser una iglesia protestante, se impone el cierre de tiendas, cafés y gasolineras en casi toda la isla.



ISLA DE HARRIS
Cabe destacar de esta isla la sucesión de playas de arena blanca que recorre todo el litoral occidental, un paisaque que permanece virgen porque las bajas temperaturas alejan cualquier atisbo de turismo playero. Solo los surfistas se atreven a desafiar las frías aguas del Atlántico, tanto aquí como en el entorno de dunas de Berneray, el único islote habitado en el estrecho que separa las dos islas de las restantes Hébridas Exteriores, y al que se accede por barco.

Su rasgo más distintivo es la planicie conocida como machair, arenas fértiles gracias a su alta composición en conchas marinas y contorneadas por varios tipos de flores que añadido a que los 150 habitantes se esmeran en su cuidado, acostumbrados al clima hóstil que esculpe los preciosos paisajes de estas islas.


POSIBLES ETAPAS PARA HACER
1. Eilean Donan. Este castillo del siglo XIII, restaurado en el siglo XX, se erige sobre un promontorio que mira a la isla de Skye.
2. Isla de Skye. Es la mayor de las islas Hébridas. Se accede por carretera a través del puente Kyli of Loach, on en Ferry.
3. Portree. La principal localidad de Skye tiene un bonito puerto y es la base de las excursiones a los montes Cuillins.
4. Punta Neist. Es el punto más occidental de la isla de Skye. Un camino conduce hasta su faro.
5. Isla de Lewis. Es la isla norte del conjunto de Lewis y Harris. La ciudad de Stornoway está unida por barco con Ullapool.
6. Isla de Harris. La ciudad de Tarbert y las playas de arena blanca son sus grandes atractivos.


Fuente: NationalGeographic

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