lunes, 1 de abril de 2013

U-65, EL SUBMARINO FANTASMA

Esta es la historia referente a un primerizo U-Boot de la primera guerra mundial, una historia de fantasmas que tiene como protagonista a un buque embrujado y parece que maldito ya desde su principio.

SUBMARINO UB-65
Nadie duda en afirmar que los problemas para el UB-65, comenzaron justo antes de poner la quilla en contacto con el mar, ya que uno de los operarios que trabajaban en su construcción en los astilleros de Brujas (Bélgica), falleció tras ser golpeado por una viga que formaría parte de la cubierta.

Y ahí empezó la historia negra de este submarino, ya que durante uno de sus primeros ensayos en mar abierto, tres tripulantes fallecieron asfixiados en la sala de máquinas a causa de la excesiva concentración de gases.

Posteriormente, en una pruebas en alta mar con submarinos gemelos, el UB-63 y el UB-64, el capitán de la nave ordenó a un marinero la inspección de la cubierta e inexplicablemente el marinero se tiro por la popa del submarino y fue engullido por el remolino generado por las hélices.

En su siniestra singladura, siguió acumulando un curriculum digno de una película de terror.

U-65 ATRACADO EN SU BASE
Tras ordenar la inmersión a 10 metros el capitán, el submarino no obedece y ante la asustada sorpresa de la tripulación, continua su descenso hasta tocar fondo donde según se dijo permanecieron un total de 12 horas. Cuando la situación parecía sin solución comenzó a emerger de manera misteriosa a la superficie.

Tras esta serie de sucesos, el submarino deteriorado por el choque con el fondo, fue llevado al dique seco, siendo declarado en poco tiempo apto para el servicio, pero la tragedia no se hizo esperar, dado que mientras efectuaban el armado para salir de patrulla, uno de los torpedos tras recibir un golpe estalló segando la vida del segundo de a bordo y de otros ocho marineros.

A partir de ese momento, la tripulación el UB-65, aseguró ver en varias ocasiones el fantasma del oficial muerto "de pie en la proa y con los brazos cruzados".

ESTRECHO DE DOVER
Tras una breve patrulla por el estrecho de Dover o estrecho de Calais (Canal de la Mancha), regresaron a la base, y aunque esta estaba bajo un intenso bombardeo aliado, no atemorizó a los tripulantes que abandonaron el submarino de buena gana. El capitán en el instante que dejaba el puente fue alcanzado por la metralla y resultó muerto.

Como es normal, comenzó a circular el rumor de que el UB-65, estaba embrujado y esto motivó que los altos mandos enviasen a un capellán para realizar un "exorcismo", pero al parecer, el mal se negaba a abandonar el buque, dado que en la siguiente patrulla, un tripulante se suicidó, uno de los artilleros se volvió loco y el primer maquinista se rompió una pierna.

DIBUJO DEL SUPUESTO HOMBRE
Finalmente, el 10 de julio de 1918, el submarino americano que portaba la numeral AL-2, divisó a la deriva cerca de las costas de Irlanda al submarino UB-65, y cuando se disponía a torpedearlo, este estalló súbitamente, pero lo más sorprendente es que el capitán del buque americano afirmó que: "en la proa había alguien con los brazos cruzados".

NOTICIA DE PRENSA SOBRE EL SUBMARINO MORTAL ALEMÁN

Sin embargo, esta historia llena de romanticismo, no deja de ser una leyenda o una vieja historia de marineros, la "verdadera historia" del submarino UB-65 reza así:

El UB-65, fue encargado, con el número de construcción 90, en los astilleros VULCAN de Hamburgo, el 20 de Mayo de 1916, conjuntamente con una serie de 6 submarinos con los numerales UB-60 a UB-65.


Fue botado el 26 de enero de 1917, entrando en servició en la Marina Imperial el 18 de agosto de 1917, y durante su periodo de pruebas y entrenamiento de la tripulación se desarrolla sin ningún incidente reseñable en los archivos.


SUBMARINO UB-65
El 30 de septiembre de 1917, el UB-65 es asignado a la 5ª Flotilla con base en Bremerhaven, una base naval en la desembocadura del Weser, de donde aparejó para su primera misión de guerra el 10 de octubre de 1917. Esta se desarrollo en el sector de las Islas Shetland y las Hebridas. Volvió a la base el 4 de noviembre de 1917, sin registrar ningún suceso de importancia.

Después de tres semanas de inmovilizaciones para el entrenamiento y diversas puestas a punto, regresó a la mar el 6 de diciembre de 1917, en dirección al canal de St. George, en el mar de Irlanda, pasando por el estrecho de Dover o Paso de Calais.


Este crucero que debía terminar el 29 de diciembre de 1917, iba a ser el más fructífero con la destrucción de un velero de tres palos sueco, dos vapores y el escolta Arbulus. A pesar del mal tiempo, atacó sin éxito a un convoy el 18 de diciembre y soportó un contraataque de los escoltas con cargas de profundidad que provocaron la destrucción del periscopio. El UB-65 regreso a la base para su reparación.


SECCIÓN UB-65
En enero de 1918, se le asigna una nueva base en la isla de Heligoland.

El 2 de febrero de 1918, aparejó en dirección a los parajes de Horns Riff a lo de la costa holandesa, pero por causa de una fuga de carburante, tuvo que interrumpir su misión,   dirigiéndose a la base de Whihelmshaven para repararla.


El 19 de febrero de 1918, retornó a la mar en dirección al mar de Irlanda, por la ruta del norte de Escocia, hundiendo un mercante noruego. Regresó el 15 de marzo a Heligoland, donde el 18 de abril fue asignado a la 2ª flotilla.


El 22 de abril de 1918, aparejó para su 5ª patrulla por el mar de Irlanda, regresando el 19 de mayo después de hundir un velero de tres palos danés y averiar al cañón a 3 vapores, aunque recibió algunos impactos de un bombardeo, del cual salió sin averías notables.


El 22 de julio de 1918, retorno a la mar en dirección al canal de Bristol, de cuya misión, el UB-65, no volvió.


Su primer y único comandante fue el Kapitänleutnant Martin Schelle, un oficial de 29 años, quién se graduó en el curso de submarinismo en Kiel, en el periodo desde diciembre de 1915 a abril de 1916, navegando durante el curso formativo en el submarino UC-21, después fue comandante a bordo del submarino-escuela U-25.


En agosto de 1916, con ocasión de ser promovido al grado de Kapitänleutnant, recibió el mando del UC-33, que conservó hasta junio de 1917. A continuación tomó el mando del UB-65, conservándolo hasta su final.


PUENTE UB-65
Con este submarino, entre el 10 de octubre de 1917 y el 10 de julio de 1918, efectuó 6 misiones de guerra en el curso de las cuales hundió seis mercantes, totalizando 6.011 toneladas, ademas del escolta HMS Arbulus de 1.290 toneladas.

En un primer tiempo, el UB-65, tuvo como segundo oficial al Leutnant zur See Adolf Eckoldt, que procedía de la escuela de submarinos. De 25 años de edad, permaneció a bordo hasta abril de 1918, siendo trasladado después a bordo del U-94, como segundo también. Con este nuevo barco le sorprendió el fin de la guerra, cesando en el servicio el 22 de noviembre de 1919.


Su sucesor fue el Leutnant zur See Henry Munchmeyer, un joven oficial de 21 años, procedente de la escuela de submarinos. Tuvo una formación seguida de tres meses, entre enero y marzo de 1918, como segundo del UB-67, antes de embarcarse en el UB-65 en abril de 1918.


PARTE DE LA DOTACIÓN DEL UB-65

En las máquinas, el oficial mecánico, Leutnant Ingenier der Reserve Fritz Schnabel, tenía un  ano más que el comandante Schelle, y su historia le había conducido, después de la escuela de submarinos en octubre de 1916, a bordo del UC-57 del cual había salido para embarcarse en el UB-65, todavía en el astillero. Con estos tres oficiales y 34 marinos a bordo hizo su última salida ya que jamás volvería.

PUNTO EXACTO 51º07'N - 9º42'W
El 10 de julio de 1918, hacia las 16 horas, al sur de Irlanda en 51º07'N y 9º42'W, en el cuaderno de bitacora del submarino US AL-2, mandado por el Lt. P.F. Foster, no se menciona la presencia de un hombre en pie sobre la cubierta de proa, todavía menos la de un espectro.

En realidad, el AL-2 había detectado al UB-65, en la superficie y  se sumergió para aproximarse y torpedearle. En el último vistazo a través del periscopio, antes del lanzamiento de los torpedos, el AL-2, vió al UB-65 semisumergido, cuando se produjo una violenta explosión después de la cual el submarino alemán desapareció.

EDGAR CAYCE
Al parecer la leyenda dicen que fue producto del periodista estadounidense Edgar Cayce, autor de obras como el triangulo de las bermudas, lo cual lo dice todo pero a día de hoy, la historia pervive y para mi gusto, me gusta pensar que existe un viejo submarino navegando por los mares, ademas de su oficial de brazos cruzados sobre la cubierta.






 
Fuente: Mundogsm, tejiendoelmundo, elhogardelasombra, loinexplicable, estacioninsolita.

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